SALAS

SALA NARANJA

A partir del segundo año de edad.


El niño de 2 años requiere fundamentalmente un clima que le proporcione seguridad sobre todas las cosas, ya que este será el segundo grupo social que integra. Dicho ambiente solo es posible si el afecto y la comprensión acompañan al niño en sus logros cotidianos, en sus trabajos, en su crecimiento. El niño necesita nuevos estímulos para sus nuevas y mayores posibilidades. Al adquirir más equilibrio en las diferentes posturas, camina con seguridad y controla sus movimientos. De esto surge la conveniencia de incentivar su actividad motriz, ofreciéndole todo tipo de material que satisfaga sus necesidades: juguetes, aros, pelotas, triciclos. Su pensamiento es ahora pre-operatorio pero requiere toda clase de experiencias sensoriomotrices; está ansioso por tocar, oler, llevarse a la boca, observar los objetos del mundo circundante. En lo que se refiere a la expresión oral, el niño de dos años posee un rico lenguaje, aun deforme, es común escuchar que en sus relatos se refiere al hablar de si o cambia los tiempos verbales. A esta edad se encuentra en la etapa del juego paralelo y solitario: Juega al lado de otro compañero pero lo ignora. Sus intentos de integración están conectados más con la agresividad que con el deseo de compartir.